¡Jódete, Caracas!por Gonzalo Martín

Lo que ellos piensan... Noticias

Para comenzar, soy caraqueño y vivo en Caracas; y eso no me hace culpable de nada. Nací aquí y aquí hice mi vida.

Hace unas semanas atrás, cuando comenzó más fuerte la crisis del combustible, me tocó hacer una cola de once horas para al final, no poner gasolina. Por supuesto, no acostumbrado a este maltrato protesté en cuánta red social estoy activo.

Tengo amigos y familia en el interior de Venezuela, que dijeron: “eso no es nada, aquí pasamos días y tampoco conseguimos”, “si en Caracas supieran lo que padecemos aquí”, “y eso, que Caracas es la consentida”.

Y… ¡Es cierto!

El régimen ha sido, desde los tiempos de Chávez, el que ha aplicado el muy infeliz dicho: “Caracas es Caracas y lo demás es monte y…”

La grosera preferencia que le ha dado el Estado usurpador a la capital del país es algo vulgar.

Presumo que es porque aquí están asentados los poderes del Estado y son un símbolo intocable de poder.

Esta semana, ha sido noticia la Venezuela de adentro, la del “monte y culebra”.

La gente comienza a cansarse de la humillación, de ver cómo pasan frente a sus narices grandes camionetotas saltando los días de cola para poner gasolina, la gente se cansó de cocinar a leña, de bañarse de vez en cuando y con agua recogida, de pasar las noches en la acera de la casa para tomar fresco ya que no hay ventilador que funcione por falta de electricidad.

Y entonces, la gente salió, desesperada, obstinada, retando a la represión que, por supuesto, no se hizo esperar, ya que allí la dictadura si es eficiente, la respuesta siempre es inmediata. Lacrimógenas, perdigones y tanquetas aparecen más rápido que las gandolas de gasolina, las “ballenas” siempre tienen y tendrán agua.

El valiente venezolano no se amedrentó; y allí va ¡echándole bolas! a más de un guardia pusieron a correr.

Entonces comenzó a leerse en tuiter, “por fin le tocó a Caracas” “para que sepan los consentidos que es pasar necesidades” y cosas por el estilo y hasta peor, mucho peor.

Pues bien, en el “divide y vencerás” el régimen siempre astuto comenzó a rodar por las RRSS: “llegó un tanquero a Carenero para surtir (nada más) a Caracas” “El primer buque iraní trae gasolina a la Gran Caracas”.

Tú sabes, echándole más leña al fuego.

Es que a eso siempre ha jugado el régimen. A dividirnos.

La provincia se levantó y lo hizo con ganas y razón. Sorprendió a la dictadura, la tomó por sorpresa.

¡Excelente!

Ojalá nos contagiemos pronto en Caracas de esa indignación.

No permitamos que nos dividan, somos uno solo en contra de este este gobierno usurpador. No ha sido gratis esta campaña secesionista promovida por el régimen y los cubanos.

La división de la oposición siempre ha sido el mejor tablero de juego de la dictadura; en todas las áreas y ahora tocó por la competencia de quien padece mas apelando al regionalismo.

Al momento de escribir estas líneas la intensidad de las protestas han disminuido, pero el descontento aún está allí y aumenta.

Esa es la verdadera arma de la gente, ¡levantarse!

 

¡Allí les dejo eso!

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