Vive por horas por Arnaldo García Pérez

Lo que ellos piensan... Noticias

Visualizando el mensaje devocional que diariamente transmite por el canal de YouTube el Padre Roberto Sipols, me encontré con una serie que nos hablaba sobre la Beata Concepción Cabrera, distinguida simplemente como “Conchita” y de quien, confieso, no tenía ningún conocimiento. María Concepción Cabrera de Armida fue una mujer normal que vivió entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX en un México convulso social y políticamente. Esposa, madre de nueve hijos, abuela, viuda. vecina, compañera y amiga, dedicó parte de su existencia a la reflexión y la espiritualidad, transformándose y transformando a muchos con sus meditaciones y oración a Jesús. Conchita también fue una escritora mística y espiritual que durante cuarenta años llevó un diario donde dejaba constancia de sus cavilaciones y conversaciones con Dios. Llegó a acumular sesenta y seis manuscritos, con mensajes tan cortos, directos y sencillos que reflejaban su grandeza espiritual y como ser humano. Fue inspiradora de cinco congregaciones y asociaciones de fieles, conocidas como las Obras de la Cruz: Los Misioneros del Espíritu Santo, las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, el Apostolado de la Cruz, la Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús y la Fraternidad de Cristo Sacerdote.

En pocas palabras, una gran líder, de la cual debemos profundizar más.

En uno de los micros presentado por el Padre Roberto, hace mención a una reflexión que me llamó mucho la atención y que me quedó dando vueltas en la cabeza por lo poderoso de su mensaje. Conchita nos invita a “Vivir por Horas”: “Vive por horas sin pensar en lo que seguirá: llena la hora presente como si fuera la última para ti, con el solo fin de agradarme” Que cada hora sea como un eslabón de oro, de virtud, de amor, en una cadena ininterrumpida, hasta que tú te vayas al cielo y esa cadena nunca se rompa. (Diálogos de Jesús con Concepción Cabrera de Armida).

Imaginen ustedes, vivir el aquí y el ahora, bajo un estado de conciencia pura de cada una de mis acciones, en cada una de las horas de mi existencia. Que a través de mis acciones de esa hora pueda impactar positivamente a todos cuento me rodean. El Padre Sipols va más allá: “ten paciencia por esta hora, se humilde esta hora, se generoso por esta hora y así verás como la virtud se convierte en hábito”. Y aquí podemos agregar, se tolerante, cariñoso, alegre, respetuoso, amoroso, solidario tan sólo por esa hora y cada hora que nos regala nuestra existencia en este mundo.

Poco se piensa en la virtud, como la grandeza de espíritu a la que cada uno de nosotros debe intentar llegar como resultado de nuestro ser y actuar. En estos tiempos tan convulsos y acelerados, pareciera que nuestras respuestas y conductas son más reflejos condicionados que nuestro sentir y pensar. Actuamos en automático, en modo supervivencia, sin importar, en muchos de los casos, el impacto que puedan tener nuestras acciones, con nuestra familia, amigos, relacionados, la comunidad, el país o el planeta, y la intolerancia, en cualquiera de sus ámbitos se ha convertido en la guía de las acciones.

Imagínate comenzando una cruzada de vivir por horas actuando desde el corazón. Solo tú. Pon tú mejor empeño en ser superior, no cada día, sino cada hora, sin importar lo que hagan los demás. Hazlo tú, inicia tú, sin esperar nada, y seguramente, comenzarás a visualizar cambios importantes en tú vida, hora a hora y la sorpresa de muchos actuando en consecuencia.

Es una buena propuesta, para comenzar.

“Imagina que no hay países, no es difícil. Nada porque matar o morir y ninguna religión tampoco. Imagina toda la gente, viviendo la vida en paz. Puedes decir que soy un soñador. Pero no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo será como uno” Imagine. Jhon Lennon

Saludos

Arnaldo García Pérez

@arnaldogarciap

www.arnaldogarciap.blogspot.com

 

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