Las cotufas de Nicolás por Gonzalo Martín

Lo que ellos piensan... Noticias

“Ya Cilia consiguió las cotufas, así el 21N me sentaré a ver cómo va a votar Guaidó mientras como mis cotufas”

Es innegable el extraordinario esfuerzo que hace el muñeco de Cuba por generar alguna noticia que no sea más allá de la provocación a la oposición.

No me imagino a Cilia Flores, yendo de un bodegón a otro buscando cotufas para microondas. “Consiguió cotufas” en vez de “compró cotufas”,  así que el inconsciente de Nicolas que sabe que “conseguir” fue una misión heroica hasta hace poco.

Debo confesar que tampoco me es fácil  imaginar a ninguno de ellos pagando con su tarjeta de débito del Banco del Tesoro o haciendo la ingeniería financiera que hacemos todos en los supermercados al momento de pagar. Pero voy a hacer un esfuerzo y me voy a atrever a soñar:

  • Señora Cilia, son diez y ocho dólares con 23 centavos.

  • ¿Tienes cambio para veinte?

  • No.

  • Pasa esta tarjeta.

  • Se cayó el punto.

  • ¿Como hago?

  • Vaya y traiga algo de “pesar”.

  • ¿Qué?

  • Puede pesar tres cambures y una mandarina a ver si llega a los 20.

Va corriendo, para no dejar esperando al próximo cliente, que ya ve con fastidio que eso va para largo, regresa con cinco cambures y un limón

  • Sra Cilia, se pasó en diez y ocho céntimos.

  • ¿Aceptas pago móvil?

  • Si, pero no hay buena señal.

  • ¿Qué hago?

  • Saque un cambur a ver si le da, dígale al muchacho que necesita siete millones doscientos mil bolívares. Él se los pesa.

  • ¿Por tres cambures?

La muchacha se encoge de hombros.

Se devuelve corriendo Cilita a la frutería del supermercado y regresa rápido viendo como la cola para pagar crece.

  • Aquí tienes.

  • Ahora son $19,13

Ya agotada dice:

  • ¿Sabes? Déjalo así.

Sale entonces Cilita con dos paquetes de ACT II, cuatro cambures, un limón y unos céntimos de dólar menos.

Ahora Nicolás podrá comer sus cotufas tranquilamente el 21N.

Obviamente, el hecho de comer cotufas es ahora el equivalente al dulce de lechosa, pero hasta en eso el desabrido y obeso personaje es poco creativo.

 

LAS COTUFAS DE LA OPOSICIÓN.

 

Ciertamente, Maduro hace un enorme esfuerzo para tapar sus debilidades afincándose en donde tiene más éxito, en meter casquillo en una oposición fracturada en irregulares pedazos. Unos muchos más grandes que otros.

Pero también, la oposición tiene su derecho a las cotufas.

Logra sentar al régimen para mostrar una vez más su negación a la norma democrática, ya que pocos pensamos que México arrojará los resultados esperados pero que sirva al mundo, una vez más (y todas las que sean necesarias) para demostrar que la dictadura chavista no está dispuesta a entregar el país a la convivencia en democracia.

Sentarse a hablar ha logrado que el CNE retrase las inscripciones para los candidatos de la oposición, que ellos no sepan ponerse de acuerdo es otra cosa que, por supuesto, beneficia a la dictadura.

Más cotufas, las conversaciones permitieron liberar a la tarjeta de la MUD que es un arma fortísima en elecciones, por eso estaba prohibida. Si la oposición logra consolidar candidatos en esa tarjeta, crean que no se las van a ver tan fácil desde el CNE rojo para cambiar resultados. Claro, también tendrán siempre la opción del TSJ pero igual hay que empujar.

Las conversas pre México obligó a Maduro a “eliminar”, cosa que aún está por verse, los protectorados. Algo que le ha funcionado muy bien al régimen a la hora de desviar fondos y promover al chavismo en las regiones, Nicolás ha debido aceptar públicamente que no es una buena norma legal. Wait&See con esto.

Más cotufas, el régimen se negó, por malcriadéz o quien sabe porqué a sentarse con Carlos Vechio, pues bien tuvieron que liberar a otro preso emblemático como es Freddy Guevara. Al contrario de los que muchos critican que la oposición cedió, es todo lo contrario, se ganó una liberación, total la voz de Freddy es la misma que la de Vechio, ya que al momento  de firmar lo harán todos por unanimidad.

O… ¿acaso por qué piensan ustedes que está allí Nicolasito? ¿Por su sapiencia diplomática? ¿Por su extraordinaria capacidad y experiencia negociadora?

¡Pues no! Nicolasito es el embajador de papi en esa mesa.

Es que me imagino al niño, escuchando lo que se dice y se propone, mientras transcribe por WA para ver qué debe decir en su momento.

O sea, Nicolás tendrá sus cotufas si Guaidó va a votar, pero la oposición también tiene sus cotufas desde antes. No todas las que se debería comer, es cierto; pero también se ha ganado el derecho a disfrutar como el régimen indoblegable ha debido torcer en algunos de sus caprichos.

En una negociación, todos deben ceder en algo y aun así no es garantía de cumplimiento, más aún con estos rojos que tanto tienen por perder, el tema de las sanciones, hasta ahora, es de decisión reversible, o sea, cumples el compromiso o te las volveremos a poner.

Mientras tanto, Nicolás que se coma sus cuatro cambures que de aquí al 21N se le van a dañar.

¡Allí les dejo eso!

 

Gonzalo Martín 

IG / TW: @gmartin1961

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