La pizza por Gonzalo Martín

Lo que ellos piensan... Noticias

A Ucrania la están masacrando, destruyendo de manera brutal, salvaje, despiadada, cruel y criminal.

El valiente presidente ucraniano Volodímir Zelenski a diario, ante la desesperación de ver a su país siendo aniquilado no se cansa de pedir ayuda militar extranjera, ¡pedir la pizza, pues!.

Ha utilizado todos los argumentos posibles, ha dicho insistentemente que las sanciones están bien, pero mientras surten efecto el pueblo ucraniano es masacrado.

El sadismo de Putin y el ejército ruso llega a niveles de asesinatos directos a civiles, en fin, el planeta entero, a sabiendas que están todas las condiciones para hacer entrega de “la pizza” se hace de la vista gorda y así nada que esta llega.

A pesar de este triste panorama, ver una OTAN que tolera los violentos abusos de Putin, siendo Ucrania un candidato a ser parte de la organización atlántica, reacciona con lenta prudencia y desde el comienzo, de manera tardía; pero es que el riesgo mundial es mayor a lo que represente Ucrania, involucrarse directamente en una guerra de esa posible magnitud es necesario un poco de sensatez (aunque en mi opinión, no es necesaria tanta; pero bueno…).

Al observar la reacción mundial en el asesinato masivo de civiles ucranianos por parte de el ejército ruso, a la bestial acción sobre pueblos y ciudades en el país europeo… aún hay idiotas que le reclaman al Presidente (i) Juan Guaidó no haber pedido la pizza en su momento para Venezuela.

El interinato en el 2019 activó el TIAR, por supuesto el 350 y 355, el artículo 187.11; es así que con esto otorgó rango legal a la intervención militar humanitaria por parte de otros países para salvar a Venezuela de la dictadura que reprime, asesina, secuestra y desaparece a opositores.

Pero lo peor no es que hoy aún quedan de estos imbéciles que se congelaron hace dos años atrás repitiendo el mismo reclamo de no haber pedido la fulana pizza.

Es que estos subnormales de hoy, son consecuencia del absurdo fanatismo de querer tener razón y además, tener relevancia en los titulares noticiosos por criticar a Guaidó sin siquiera pensar en el daño que se hacia a la unidad de la oposición.

Los PanamPost Boys del momento, Aristigueta Gramko, Diego Arria, el tonto útil de Daniel Lara Farias, ni hablar de Patricia Poleo y otros tantos más, haciendo el coro de todo lo que medio decía Maria Corina Machado. Gritaban histericos el reclamo a un Guaidó que daba la cara y pedía más ayuda internacional para sacar a la dictadura del poder.

Y es así que, ni Colombia ni Brasil, los más afectados, pidieron apoyo militar norteamericano sobre Venezuela. De hecho, rechazaron todo tipo de intervención; por supuesto un Trump bocón que ayudó a atizar al enjambre de guerreristas (la mayoría fuera del país, por cierto) que llamaban “débil” (por decir lo menos) al interinato por no pedir lo que ya se había pedido.

Recuerdo un comentario del periodista Orlando Avendaño (quien es por cierto, casi un hijo mío por la relación familiar que tenemos hace años) diciendo:

“Es Guaidó quien debe convencer a los norteamericanos de invadir Venezuela”

¡Semejante barbaridad de Orlando!

Que ganas de endosar culpas para sacudir las propias.

Hoy, esta parranda de belicistas a control remoto no reconocen que no hubo pizza simplemente porque no querían enviarla, y si no me creen… pregúntenle al Presidente Zelenski.

Allí les dejo eso!

Gonzalo Martin

IG/TW: @gmartin1961 

 

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