La experiencia y conocimientos médicos garantizan los resultados deseados

El análisis de lo actual... Noticias

La naturaleza del ser humano es evolucionar en todos los sentidos. Si bien desea ser reconocido como inteligente, profundo y próspero, también busca la manera de tener una mejor presencia, estar satisfecho con su físico y ser distinguido como una persona atractiva y cabal. Para ello, cuida su salud y toma todas las medidas para preservar su vida.

Tanto el hombre como la mujer buscan verse y sentirse mejor. Cuando tienen un problema congénito o adquirido tienen la opción de la cirugía estética para mejorar su aspecto o corregir su inconformidad. Otro caso es cuando la o el paciente, lastimosamente, tiene un carcinoma (cáncer de mama)  que se tiene que resecar o extraer. Eso conlleva una reconstrucción, no con prótesis, sino con sus propios tejidos, haciendo grandes colgajos del abdomen o de la espalda para reconstruir ese seno. Se trata entonces, de una cirugía reconstructiva. Son dos procedimientos diferentes.

Así lo sostiene Garbis Kaakedjian, cirujano plástico estético y reconstructivo. Egresado como médico cirujano de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, UCLA con postgrado en Cirugía General y postgrado en  Cirugía Plástica, en la Universidad Central de Venezuela, UCV. Tiene 38 años de experiencia y más de nueve operando en el Centro Diagnóstico Docente CDD Las Mercedes, dirigido por Wilson Mourad, médico cirujano y especialista en vías digestivas, quien ha orientado su gestión a la tecnología médica de última generación.

Kaakedjian hace cirugía plástica y reconstructiva. “Dentro de la cirugía plástica hacemos rinoplastias (Cirugía de la nariz) y entre las rinoplastias, intervenimos la parte funcional, que hacen los otorrinos.  Es decir, operamos al paciente que pueda tener un problema respiratorio más un defecto congénito. En nuestro equipo hacemos la estética y la parte funcional  de una manera integral sin necesidad de ir a otro especialista”.

En opinión del experto, las mujeres y hombres, pero más mujeres que hombres, acuden para una rinoplastia porque tienen la nariz larga, alta, ancha o caída. “Eso se llama rinodeformidad. Hay varios tipos de deformidades. Prácticamente vienen por narices altas o porque tienen un lomo,  giba o punta caída. Estas son las deformidades con que nace una persona. Rara vez vienen porque sufrieron un accidente, sino por razones genéticas que se pueden modificar”, sostuvo.

La rinoplastia es una cirugía delicada, que amerita mucha experiencia y conocimientos. Por lo general, los pacientes tienen ansiedad previa a la intervención, que puede reducirse si se establece una conversación entre paciente y cirujano que genere expectativas reales de resultados. Por ejemplo, según Kaakedjian, es importante que se genere confianza y para ello, el especialista debe mostrar fotografías y/o videos de casos operados anteriormente. Asimismo, que el paciente sepa que los resultados en la rinoplastia no se visualizarán sino con el correr de los meses, dado que ocurren inflamaciones que reducen lentamente.

Es fundamental también conocer las credenciales del equipo que intervendrá en la operación, comenzando con el cirujano plástico, sus asistentes y anestesiólogos, entre otros. Ocurre, que en cirugía plástica se conoce que hay algunos médicos que se autocalifican de médico o cirujano  estético, pero esta persona no ha cursado los postgrados que se requieren, por lo cual se les denomina “intrusistas”, que quiere decir que carece de certificaciones profesionales para ejercer.

“Para ser cirujano plástico, -expresó Kaakedjian-, son requeridos los postgrados de cirugía general y cirugía plástica. Son 7 años de estudios especializados. Este ‘intrusista’ empezó a operar porque vio unos videos o porque ayudó a alguien un tiempito,  por lo que comenzó a hacer liposucciones, rinoplastias o mamoplastias de aumento y cobran muy barato, a fin de atraer a personas de recursos escasos y terminan operando a mucha gente. Eso se llama ‘piratería’”.   Agregó que cuando éstos tienen una complicación no ayudan al paciente, le dan la espalda y se van. No tienen cómo enfrentar las posibles complicaciones.

En consecuencia, un paciente que se va a someter a cualquier operación debe exigir al médico  cirujano plástico sus credenciales; entre las que debe incorporar su membrecía en la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, que para ingresar exige tener todos sus papeles en regla. La vida lo vale todo y tenemos que cuidarla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *